Entrevista como colaboradora del proyecto Matriusques

¿Quién es Valentina Rossi?

Una enamorada de la vida, curiosa de explorar las muchas facetas de la naturaleza humana tan compleja y tan maravillosa al mismo tiempo.

Esta curiosidad es el motor de mi trabajo y es el recurso que me ha permitido en los años seguir aprendiendo, madurando, explorando en mi proceso personal como mujer para luego poder ir al encuentro con las personas que atiendo cada día de forma humilde y presente.

¿A qué te dedicas habitualmente?

Actualmente trabajo como psicoterapeuta corporal en Biosintesis e imparto clases grupales de mindfulness.

Cultivo una mirada que profundiza en las múltiples dimensiones de cada ser humano, mental, emocional, energética y espiritual. Hay una frase del fundador de la biosíntesis David Boadella que dice: “las personas podemos olvidarnos de nuestros recursos pero ellos nunca se olvidan de nosotros”. Para mí la psicoterapia es un viaje de re conexión con nuestra historia de vida y con aquellos recursos olvidados que nos ayudaron a sobrevivir a los eventos traumáticos y que necesitan recobrar su propia esencia y fluidez.

El trabajo terapéutico a partir del recurso implica una reorganización de nuestras respuestas hacia el pasado recuperando el contacto con aquellas situaciones, imágenes, sensaciones, movimientos, personas, objetos, donde  nos sentimos seguros, donde disfrutamos de estar vivos y desde allí poder visitar con más facilidad los aspectos conflictivos y traumáticos de nuestra vida.

Encontrar un lugar seguro donde poder ser nosotros mismos es fundamental para recuperar la espontaneidad y la capacidad de auto curación y autodesarrollo propias de cada ser humano.

¿Cómo has llegado a Matriusques y cuál es tu aportación en este proyecto?

 Conocí a cristina trabajando en la unidad de hospital de día de una clínica especializada en el tratamiento de trastornos de alimentación, teníamos en común la práctica del mindfulness así que  después de un tiempo sin vernos empezamos a colaborar, de aquel entonces ya han pasado 5 años…y parece ayer!!

Mi aportación a matriusques es ofrecer un espacio terapéutico dirigido a mujeres y madres que necesiten encontrar a través de la conexión con el cuerpo un espacio de auto cuidado y de nutrición donde sentirse.

En el enfoque corporal y la práctica del mindfulness ayudan a renovar la energía vital aumentando la conexión con nuestras propias necesidades como mujeres y madres, fortaleciendo la confianza en una misma y en la sabiduría femenina de nuestro cuerpo. Mi deseo es que como mujeres y madres podamos darnos cada vez más el permiso para sentir lo que sentimos, reconociendo nuestro mundo emocional y dando valor a nuestra resiliencia y capacidad de adaptación al cambio.

¿En qué corrientes terapéuticas te encuentras más cómoda y cuáles son las más eficaces según tu experiencia?

En la convicción de que SOMOS LO QUE SENTIMOS, creo firmemente en una psicoterapia integrativa y somática que contemple el aspecto corporal de nuestras vivencias y trabaje con las partes sanas de cada persona.

El enfoque de biosíntesis en la cual estoy formada permite integrar todos los aspectos de una persona, su historia, su vida, su cuerpo, facilitando el desarrollo personal, emocional y relacional.

En un mundo de mentes hiperactivadas, es necesario bajar al cuerpo, dar espacio al sentir, a las sensaciones que nos habitan para desarrollar un contacto profundo con nuestra esencia fundamental y darnos el permiso para empezar a actuar de formas diferentes en nuestra vida, transformando nuestro comportamiento emocional dado en posturas y habitos incoscientes a través de nuevos movimientos corporales.

El uso del mindfulness y de la respiración, permite volvernos observadores de nuestros estados emocionales internos con aceptación y autocompasión, estimulando nuestras diferentes expresiones emocionales. Se trata de un abordaje terapéutico que facilita el desarrollo de una mayor consciencia corporal y emocional.

En la convicción de que SOMOS LO QUE SENTIMOS, creo firmemente en una psicoterapia integrativa y somática que contemple el aspecto corporal de nuestras vivencias y trabaje con las partes sanas de cada persona.

¿Qué puede aportar la práctica de la meditación a la práctica psicoterapéutica?

A nivel personal siento que la práctica de la meditación vipassana y ha llegado a mi vida para que aprendiera a hacer frente a las dificultades y al dolor de la vida con una actitud compasiva y ecuánime. La meditación enseña a no ser víctimas de nuestros estados emocionales, sino a ser coautores de nuestras emociones y aprender a auto regularlas sin quedarnos desbordados por ellas. Si en la práctica psicoterapéutica aprendemos a observar el dolor emocional o físico como algo que se manifiesta en el momento presente y que luego se trasforma, aceptándolo sin juicio, estaremos libres del sufrimiento. La practica meditativa nos ayuda a “des totalizar”, a no dejar que una emoción totalice nuestra existencia, a no rechazar el dolor pero a ser conscientes de que somos mucho más que nuestro dolor.

¿Según tu, que necesitamos las personas para tener una buena salud psicológica?

El concepto de salud es integral por lo cual considero que un buen equilibrio entre pensamientos, sentimientos y acciones sea la base para una plena salud psicofísica.

¿Qué te enseña tu trabajo?

 Me enseña que un vínculo terapéutico fundamentado en el amor es lo que sana, más allá de mis conocimientos. Nos constituimos en la relación y nos construimos en ella, por lo cual cuando estoy viendo al otro, devolviéndole la mirada y lo estoy reconociendo es cuando el espacio se hace seguro y se reparan los vínculos relacionales del pasado.

Me enseña a que a veces menos es más y que un gramo de contacto vale mucho más que una tonelada de energía, que lo que es bueno para uno puede ser veneno para el otro.

Este trabajo me permite mirarme en profundidad todo el rato, cultivar mi primera presencia, y cuando se mueve algo en mi sé que algo muy valioso ha pasado en el otro. Me enseña a rescatar la belleza del ser humano, recoger a mis pacientes y clientes en toda su humanidad e individualidad.

¿Cuál es tu último descubrimiento terapéutico?

Fototerapia psicocorporea, mediante el uso de fotos personales  es una herramienta que ayuda a reconstruir la historia biográfica de las personas y contribuir al desbloqueo emocional. Las nuevas aportaciones de las neurociencias y los nuevos estudios sobre el sistema nervioso para el tratamiento del trauma. El enfoque de psicoterapia perinatal basado en el cuerpo.

¿Qué te emociona?

Me emociona el contacto con la naturaleza y sus pequeños detalles. Las miradas profundas y autenticas, las relaciones de amistad que se mantienen sinceras en los años, como si no hubiera pasado el tiempo. Me emociona ser parte de un equipo de mujeres tan hermosas y poder compartir las luces y las sombras de nuestra profesión y de nuestras vidas personales. Me emociona el vinculo con mis pacientes, el entrar en resonancia emocional con cada uno de ellos y dejarme afectar, la unicidad e irripetibilidad de cada encuentro. Me emociona transitar y vivenciar esta nueva aventura de ser madre y dejarme afectar por lo que venga mas allá de mis exigencias internas. Me emociona el sentir que estoy viva a cada instante a pesar de las dificultades.

¿Qué deseo pondrías adentro de una botella?

Que las acciones del mundo sean moldeadas cada vez más por el corazón.